Pies desnudos

Verte en el gimnasio, con esos enormes zapatos era para mí un fetiche exquisito, solo de excitarme imaginando tus enormes pies y todo lo que había dentro de aquellos zapatos deportivos que de seguro guardaban un húmedo y peculiar olor que era propio de excitación, pplacer y fetichismo. Estar allí sentado, mientras te masajeaba los pies, por el dolor que decías sentir, mientras que cada toque era una sensación de placer absoluto que me causaba una erección super potente teniendo tus pies en mis manos, sobre mis piernas. Que me hayas dado el permiso de besarlos fue un desafío para ambos, y me dejé llevar por la emoción, besando tus pies, respirando su olor, que perfumaba mi pensamiento, que exaltaba las ganas que se escondían bajo mi short. Hermosos pies, blancos, una talla 44, unos dedos redondos, con uñas delicadas, transparentes, brillantes, un planta del pié suave, un talón carnoso que me permitía morderlo suave, mientras metía mi lengua en medio de esos dedos, saboreando cada parte mas íntima de tus pies, los chupaba, los lamía, te sentía mío, era mas excitante un pié tuyo que tu mismo pene. De verdad que fué una experiencia tan exquisita que apenas te fuiste, me metí a la ducha y me masturbé como nunca, esparciendo mi semen, imaginando que llegaría tus pies al momento de tomar tu ducha. Cuanto placer me causan tus pies, cuanto placer me has dado dejandome sentirlos con mi boca, no se a estas alturas que has pensado tu, pero solo se que todavía me excita recordar esa tarde en el gimnasio. Amo tus pies, son mi mas exquisito fetiche, mi pasión mas alocada y fija.

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